Queremos que los alumnos sean el centro del aprendizaje y dotarlos de espíritu humanista, inquietud científica, creatividad y emprendeduría, vocación internacional, metodologías activas, capacidad de aprender de los errores y competencia en la vida digital.

Bell-lloc es consciente que lo importante no es que los profesores enseñen, sino que los alumnos aprendan. Los protagonistas del aprendizaje tienen que ser los alumnos. Este hecho conlleva que los profesores adopten, durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, una gran variedad de roles, a veces dirigiendo y, a menudo, guiando y facilitando a los alumnos su proceso de descubrimiento. A la vez, la escuela tiene que promover unos aprendices activos dispuestos y animados para aprender durante toda la vida.

El colegio potencia la comprensión lectora, fundamento de todos los aprendizajes, y promueve la lectura como actividad básica para construir un pensamiento autónomo y crítico; anima los alumnos expresar oralmente y por escrito las propias ideas. La cultura, la historia, el pensamiento y las tradiciones están siempre presentes en el currículum. El talante humanista también queda reflejado en el ejercicio de actividades solidarias y en la promoción de una visión sostenible del mundo.

Bell-lloc quiere conseguir que sus alumnos sean indagadores, persistentes y originales en su aprendizaje científico.

Para que los alumnos puedan contribuir a la sociedad con la fuerza de sus talentos, el colegio promociona el espíritu creativo y emprendedor, que se encuentra a la raíz del liderazgo personal.

Los ciudadanos del futuro estudiarán, trabajarán y vivirán en un entorno global. Este hecho comporta la necesidad de saber expresarse en lenguas extranjeras, y el desarrollo de una mentalidad plurilingüística. Bell-lloc promueve el aprendizaje del inglés y el francés a nivel avanzado y la certificación de los aprendizajes lingüísticos mediante la obtención de exámenes externos.

Para facilitar el aprendizaje, los alumnos tienen que ser sujetos activos dentro del colegio, en vez de meros receptores pasivos de la información que suministran los profesores. Por eso, Bell-lloc apuesta por las metodologías activas, como por ejemplo el trabajo cooperativo, el aprendizaje basado en problemas y la realización de proyectos interdisciplinares.

La evaluación ya no es una actividad desvinculada del proceso escolar, sino una fase crucial del aprendizaje, orientada a identificar los puntos de mejora para generar nuevos aprendizajes. El error es integrado como una positiva fuente de mejora y de superación.

Los ciudadanos del siglo XXI tendrán que saber proyectar su marca personal en un contexto real y digital; tendrán que saber trabajar y  comunicarse a través de una multiplicidad de dispositivos tecnológicos. El colegio ofrece una formación a los alumnos para navegar con éxito por la vida digital.