Bell-lloc es consciente que cada alumno es único e irrepetible. El colegio ofrece una educación integral, adaptada a los talentos y singularidades de cada uno de ellos. Para contribuir a atender a la persona en su individualidad, y de acuerdo con los padres, Bell-lloc asigna un tutor personal, denominado preceptor, que es uno de los profesores del alumno en la etapa educativa en la cual se encuentra. 

El tutor personal es el nexo de comunicación entre la familia y el colegio. Se reúne con cada alumno asignado como mínimo una vez al mes, y los padres pueden pedir entrevista con él siempre que lo necesiten. En general, se procura que las entrevistas entre el preceptor y los padres tengan una periodicidad trimestral.